Sábado, noviembre 18, 2017
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Una nueva trampa para salvar a Lenín Moreno

ECUADOR (O) | Si la tarea de evitar que exista un debate entre los dos candidatos finalistas a la Presidencia de la República estaba a punto de fracasar por la decisión de Guillermo Lasso de participar en el que organizó la Red de Maestros, entonces había que inventarse algo nuevo para hacer imposible que asista. Exponer a un candidato tan pobre conceptualmente a un debate frente a Guillermo Lasso es un riesgo que no se puede correr.

Por: Martín Pallares

Tomado de 4PELAGATOS.com (O)

Por eso alguna mente retorcida, acostumbrada a siniestros menesteres jurídicos como la de Alexis Mera, inventó una trampa que apareció en forma de comunicado. En él, sin empacho ni tapujo, la Red de Maestros condiciona la realización del debate, que ya estaba pactado y organizado, a que ambos candidatos firmen una declaración juramentada ante notario público en la que los candidatos digan que no tuvieron participación directa o indirecta en casos de corrupción y que tampoco se han beneficiado de manera particular en decisión que hayan tomado en el ejercicio de funciones públicas o privadas referidas a tres temas. Primero: el candidato debe jurar que no tiene nada que ver con la salida de su patrimonio a paraíso fiscales y en compañías offshore. Segunda: que no se ha beneficiado ni fue funcionario público o privado durante la crisis financiera de 1999 y Feriado Bancario.Tercera: que no tiene relación con el caso de corrupción de Odebrecht y Petroecuador.

La fórmula es evidentemente un mecanismo para forzar a Lasso a no asistir al debate. Para esto, el comunicado-condición de la Red de Maestros es una trampa para que Lasso quede expuesto en caso de firmar. Si en ese documento notarizado tiene que decir, por ejemplo, que jura no tener capital en compañías offshore, es evidente que no puede hacerlo. Es conocido, y el mismo Lasso lo ha informado, que tiene un banco en Panamá. Esto podría ser interpretado como “compañía offshore”. En caso de que firme la declaración juramentada para así poder ir al debate, no sería extraño que en poco tiempo la justicia de bolsillo que tiene el Gobierno, con un nuevo fiscal que fue asesor personal de Rafael Correa, abra un expediente en contra de Lasso por atentado a la fe pública.

Si no  va, el correísmo le atacará por incurrir, supuestamente, en uno o más de los tres puntos incluidos en el condicionante que formula la Red de Maestros. En otras palabras, la idea es evitar que haya debate para salvar del desastre a Lenín Moreno y, de paso, hacer de la cancelación del debate un instrumento más de campaña en contra de Lasso. Sin duda se trata de una estratagema que, es obvio, no salió de la mente de los dirigentes de la Red de Maestros sino de alguna oficina de abogados afinados en la fabricación de documentos tramposos.

Es, sin embargo, tan burda y grosera la trampa dentro de su innegable astucia, que difícilmente se puede ocultar sus objetivos. ¿Por qué entre las condiciones no se incluye el jurar no haber recibido dinero del Estado ecuatoriano sin ser funcionario, por ejemplo, para ver si Lenín Moreno, que recibió 1.6 millones de dólares para vivir en Ginebra, firma donde el notario? También podrían haber pedido que se firme un juramento en el que el posible asistente al debate diga que no tiene relación con una fundación que ha recibido dinero de organizaciones públicos sin enseñar su contabilidad y justificar los gastos.

El comunicado, además, es tan burdo que incluye un punto referido a los escándalos de Odebrecht y Petroecuador como para luego afirmar que Lenín Moreno no tuvo nada que ver en esos dos temas. ¿Por qué no pedir que también los vicepresidenciables firmen ese documento, para ver si Jorge Glas lo hace?

Este episodio, sin duda, alcanza niveles insólitos. Se inventaron un debate que estaban seguros que no iba a hacerse porque no les convenía que suceda. Cuando se vio que iba a realizarse porque Lasso, con su decisión de ir, les alteró los planes, se inventaron una nueva ardid para que nuevamente el debate se convierta en algo imposible. Pero no solo es eso: el comunicado de la Red de Maestros eleva otra vez a las declaraciones juramentadas notarizadas a la categoría de institución.  El correísmo está convencido de que una declaración juramentada es un sacramento de pureza. Hace poco el candidato a la Vicepresidencia, Jorge Glas, fue hasta donde un notario en Manabí para decir que no tiene relación con el tema Odebrecht y con esa ceremonia el correísmo pretende que no haya dudas sobre la honorabilidad de Glas. Acá, no existe justicia que establezca culpabilidades o inocencias, ni hechos que confirmen o no la realidad. Las declaraciones juramentadas se han convertido, al igual que los homenajes como el que se hizo para Pedro Delgado, en santos sacramentos en los que los correístas alcanzan la pureza absoluta.

One thought on “Una nueva trampa para salvar a Lenín Moreno

  1. Luis Quiña

    La indignación es poca, ante este tipo de tretas y sinvergüenzas que se prestan a la manipulación de la campaña electoral, emprendida por el gobierno de Correa. Cuanto será el total de dinero usurpado al estado, para hacer una campaña vil y llena de odio y división. Los demócratas, queremos un cambio, queremos una severa fiscalización y la independencia de los poderes del estado. Con nuestro voto, apoyaremos a Lasso, a la Presidencia.

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