Martes, octubre 17, 2017
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Un latacungueño abandera la selección de Ecuador en los Juegos Sordolímpicos en Turquía

ECUADOR (D) | Diario El Comercio informó que el deporte adaptado nacional tiene un nuevo reto. Desde ayer (jueves 20 de julio de 2017), el equipo nacional participa en los Juegos Sordolímpicos en Turquía.

Por: Redacción Cotopaxinoticias.com (D)

Latacunga (Cotopaxi). Es la primera ocasión que el país envía una delegación a esta cita deportiva que se realizará hasta el 30 de julio, con la participación de 5 000 atletas de 80 países.

Foto/Archivo: Álvaro Pérez / El Telégrafo

El abanderado de esta delegación es Jonathan Tasinchana, quien participará en las distancias de 1 500 metros, 5 000 metros y en la posta 4×100 m.

“Tenemos la responsabilidad de representar a Ecuador, de mostrar el mejor nivel en cada competencia y de lograr lo mejor para todos nosotros y el país”, expresó el deportistas con su lenguaje de manos. Añadió que él y sus compañeros viajan con mucha ilusión y con ganas de lograr triunfos importantes para el país en el torneo internacional.

Jonathan Tasinchana es el deportista de mayor experiencia en el exterior. En los Juegos Sudamericanos para Sordos de 2014 que se efectuaron en Caxias Do Sul, Brasil, logró la medalla de plata en los 1 500 m y la de bronce en los 800 m.

Fue el primer deportista adaptado ecuatoriano que participó en el Campeonato Mundial de Atletismo para Sordos que se desarrolló en Bulgaria el año pasado, donde se clasificó a los Juegos de Turquía.

Nació en Latacunga, tiene 24 años y practica el atletismo desde la adolescencia. La delegación nacional en Turquía la completan Jerson Espinoza, Hilton Rosales y Carlos de La Rosa, en atletismo; Ángel Sánchez y Luis Siavichay, en natación; Andrés Vásquez y Steeven Tigrero, en natación; y Danny Chávez, en taekwondo.

En el año 2016, Diario El Telégrafo publicó que Tasinchana no solo es el primer deportista con discapacidad que arriba a un mundial (no lo han hecho antes personas con discapacidad física, intelectual o visual), sino que fue el primer sordolímpico con proyección internacional.

El Telégrafo resaltó en esa ocasión que el latacungueño corre con el mismo entusiasmo que desplegaba cuando niño al jugar a las cogidas, al fútbol o a cualquier actividad que consista en aligerar el paso. Al hacerlo se sentía libre, lejos de las burlas de sus compañeros de estudios, quienes se reían de él por su discapacidad.

Siempre detestó la dificultad para comunicarse con los demás; pese a que desde los 5 años aprendió los primeros gestos, la mayoría de personas, al no saber este lenguaje, tenían dificultades para entenderlo. Algo que abonó su decepción es la escasez de instituciones educativas orientadas a instruir a ciudadanos con discapacidad auditiva.

Esta situación impidió que culmine la educación media con regularidad, por eso se siente contento de haberse mudado a Quito y encontrar más alternativas. “Debido a la necesidad fui aprendiendo a leer los labios para poder interactuar un poco mejor. Yo no puedo comunicarme a través del audio porque no escucho, pero puedo escribir, ahora lo hago a través de Facebook”, confiesa por medio de sus manos y cara.

En 2016 se aprestaba a graduarse de bachiller y soñaba con ingresar a la universidad para especializarse en entrenamiento deportivo dirigido a sordos. Su propósito ha sido darle la mejor vida posible a Guadalupe, su hija de un año 3 meses, y a Jéssica Patajalo, madre de la niña, quien reside con él en unión libre.

La pasión por el atletismo lo empujó a entrenarse solo desde la época colegial, mas su vinculación al alto rendimiento comenzó cuando Natalia Fernández, la coordinadora de la naciente Fedepdal, vio sus condiciones y lo reclutó. La Fedepdal tiene personería jurídica desde febrero de 2014.

Su primer gran paso ocurrió en los Juegos Sudamericanos para Sordos de 2014 que se efectuaron en Caxias Do Sul, Brasil, donde alzó la presea de plata en los 1.500 y la de bronce en los 800. Eso le inyectó fe para seguir adelante, sin olvidar el humilde hogar campesino donde creció, junto a sus padres y tres hermanos.

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