Martes, diciembre 12, 2017
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Odebrecht: el tsunami que cambia todo en Ecuador

ECUADOR (O) | El tío de Jorge Glas detenido y su casa allanada. Carlos Polit, el Contralor, investigado y fuera del país. Listas de funcionarios del régimen correísta que circulan y que, seguramente, engrosarán la lista de presos. Rafael Correa supuesto beneficiario de dineros de Odebrecht, según la Folha de Sao Paolo… Se sabía que el escándalo de Odebrecht sería el gran divisor de aguas en el país. Pero pocos imaginaron que apenas diez días después de posesionado el nuevo Presidente, el correísmo viviera una verdadera pesadilla política.

Por: José Hernández

Tomado de 4PELAGATOS.com (O)

El escenario político cambió de un solo golpe. Se confirmó la tesis de que en los cuatro años de Lenín Moreno, más que la economía (que requiere serios cuidados), lo esencial se jugará en la política. Y esto tiene que ver con la sobrevivencia del modelo correísta, con el fin de la hegemonía política lograda por Alianza País, con los sueños de Correa de retornar en 2021, con la posibilidad de Moreno de dejar su impronta… En un día, ese tablero donde Moreno lucía débil, se transformó por completo.

Correa que ayer ganaba todo en la Asamblea, hoy sufrió reveses estructurales de consideración. A tal punto que, queriendo subirse al tren, escribió en su cuenta de Twitter que todo lo que pasó hoy venía siendo trabajado en su gobierno. Las redes se encargaron de recordarle hechos que prueban el tamaño de sus mentiras. Su ficha mayor, Jorge Glas, luce políticamente exangüe. Si antes de la campaña, él era responsable político de la corrupción ocurrida en los sectores estratégicos, a partir de hoy tiene a su tío, con quien tiene relaciones estrechas, preso. Si hasta ayer las relaciones con Moreno parecían congeladas, a partir de hoy lucen imposibles: Glas vuelve a ser el lastre político que Moreno quiso evitar en la campaña y parece tener más futuro judicial que político. Su peso en el aparato del partido y en la burocracia mermará sensiblemente.

La situación de Polit también afecta a Correa. El ex presidente lo sostuvo en el cargo y dio su visto bueno para que permaneciera en la Contraloría hasta el 2022. Otra afrenta contra la ética. Se ignora lo que ocurrirá con Polit pero tendrá que ser reemplazado, abriendo así la posibilidad de revisar las cuentas del correísmo durante esta década. Otros funcionarios, sostenidos por el ex Presidente, seguramente irán ante los jueces. Esto introduce altos índices de vulnerabilidad en la fortaleza que el correísmo construyó y del cual  dio pruebas, hasta ayer, al evitar un cambio del orden del día en la Asamblea Nacional. La oposición pretendía someter a votación una moción para que el legislativo solicite a la justicia de Brasil y de EE.UU. la información relacionada con la delación voluntaria de los ejecutivos de Odebrecht. El correísmo pretendió controlar la información jugando todas las cartas a Carlos Baca Mancheno, el fiscal general. Pero se entiende que él, a su retorno del Brasil, decidió actuar y que Moreno, informado, apoyó plenamente sus decisiones. Lo que ocurrirá entre Mancheno y Polit, quien lo había demandado hace unos días, no cambiará fundamentalmente el nuevo escenario.

Lenín Moreno dio la vuelta a la tortilla. Primero: gana legitimidad política al sintonizar con una población harta de postergaciones, cinismo, mentiras y ficciones del propio expresidente en este tema. Se recuerda el caso de Alecksey Mosquera, señalado por haber recibido como ministro una coima de Odebrecht por un millón de dólares, y que Correa, mintiendo en la fecha y el contenido, quiso hacer pasar por una simple asesoría. La acción decidida de Moreno contra la corrupción sumará en su popularidad.
Segundo: este 2 de junio Moreno asentó su poder frente a un expresidente que se dedicó a cercarlo. La nueva correlación de fuerzas se sentirá en el gobierno y también en la Asamblea donde los asambleístas afines a Moreno apenas suman una veintena. José Serrano, leal a Correa pero que tiene agenda propia y se perfila para 2021, seguramente asumirá el tsunami político que acaba de ocurrir. Por todo esto, es posible que Moreno haya ganado un aliado que, hasta el 24 de mayo parecía imposible, si se juzga por el discurso Pro-Correa de Serrano en la Asamblea Nacional.

El hecho cierto es que los factores de poder se alinean del lado de Moreno: suma opinión pública. Descompone el frente que le dejó armado Correa al provocar un cambio irremediable en la Contraloría y al poner, en este tema y por las razones que sea, al Fiscal de su lado. Acelera la implosión del correísmo y marca puntos en la guerra abierta que tiene con los correístas del aparato. Crea una grieta irreversible con Rafael Correa y lo que él representa: porque desde hoy, 2 de junio, Correa encarna más que nunca un pasado execrable que lo liga con la corrupción.
Moreno tiene ahora la iniciativa política; Correa pasa a hacer parte de los acusados.

Foto: La República: detención del tío de Jorge Glas.

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