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Maestros del emprendimiento

LATACUNGA URBANA (I) |“Mientras se llama profesor a quien ejecuta labores de enseñanza como mera actividad económica, el maestro acapara los sentidos cualitativos del ejercicio, con abundancia de virtudes y valores”. Así lo señaló Cecilia Ansaldo Briones en un artículo de opinión publicado el domingo 16 de abril de 2017 en Diario El Universo a propósito del Día del Maestro Ecuatoriano, que se conmemora el 13 de este mes en homenaje al natalicio del ambateño Juan Montalvo.

Por: Redacción Cotopaxinoticias.com (I)

Latacunga (Cotopaxi). En esa categoría, de “abundancia de virtudes y valores”, entran los maestros artesanos, según confirma el pedagogo bolivarense radicado en Latacunga, Edison Velasco.

El experto explica que a falta de dinero para enviar a estudiar a los hijos en la escuela o el colegio, y peor en la universidad, los padres y las madres de familia pedían a los artesanos del pueblo que enseñen un oficio a los jóvenes, a veces incluso a niños, para que puedan obtener dinero y defenderse en la vida.

Briones hace notar que Jesucristo fue un maestro no solo por su sabiduría espiritual, sino también por su condición de carpintero. Y Velasco resalta que los maestros artesanos no solo enseñan un oficio, sino un mundo de valores y virtudes, fundamentados en la honradez, la honestidad y la solidaridad.

Cotopaxi Noticias visitó la tarde del jueves 13 de abril los talleres del zapatero Mario Sarabia, de la modista Nelly Tandalla y del talabartero José María Espín, en San Agustín, La Merced y El Salto, respectivamente.

Estos tres artesanos latacungueños tienen algo en común: no se han conformado con enseñar a sus ayudantes, sino que los han motivado a estudiar, a graduarse y a convertirse también en maestros. Casi todos tienen ahora sus propios talleres y dan continuidad a la tarea de emprender para obtener dinero y para a la vez enseñar estos tradicionales oficios a gente joven. Además, es una forma de contribuir a reducir el desempleo.

Mario Sarabia lleva 38 años de zapatero y por su taller han pasado unos 15 oficiales, a los que ha motivado a estudiar ya sea en la Junta de Defensa del Artesano, en el Secap o en los cursos facilitados por empresas ambateñas.

De sus 64 años de edad, doña Nelly ha dedicado 50 a la modistería. Ella dice que pocas ayudantes han aprendido este oficio, al que califica de difícil si no se tiene creatividad, y que en la actualidad es difícil encontrar gente que tenga vocación para aprenderlo.

Don José María Espín lleva más de medio siglo confeccionado prendas de cuero para los chagras. Sus habilidades han sido aprendidas por ayudantes que ahora tienen sus propios talleres en la misma calle, en Machachi, en Quito y otras ciudades.

Ellos enseñan sin miedo a que sus alumnos, los nuevos maestros artesanos, les hagan competencia.

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