Martes, diciembre 12, 2017
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La ‘soledad de María’ y el día en que “lloró sangre”

COTOPAXI (I) | La ‘madre de Jesucristo’ busca al pecador para que se convierta en buena persona. Ese es el mensaje del Sábado de Gloria, día en que la virgen –según la Biblia- permaneció sola, pero fiel a la enseñanza de su hijo, hasta que este resucitó en el sepulcro en el que fue enterrado luego de la crucifixión del Viernes Santo. También es el mensaje que según el párroco de Saquisilí, Guido Mise, significaron las lágrimas rojas que una familia saquisilense afirma haber visto en las mejillas de la imagen de la Virgen de El Quinche y del niño Jesús, en enero de este año en su casa de San Felipe, barrio urbano del occidente de Latacunga.

Por: Redacción Cotopaxinoticias.com (I)

Saquisilí (Cotopaxi). “La Soledad de María es la plenitud de su maternidad. La soledad es la ausencia del hombre que abandona a Cristo y la presencia insistente de la madre que busca a sus hijos descarriados. María, en su soledad, sigue buscando al pecador para que se convierta, al tibio para que recupere su primer fervor, al fiel para que crezca en santidad… nos busca a todos como alivio en su soledad y nos ofrece su calor de madre”, describe fray Carlos Lledó López en internet.

Fue precisamente ese significado el que le dio el sacerdote Guido Mise a lo que Nataly Guilcaguahuano afirma que ocurrió en su casa. “Dios se preocupa por lo que ve que está pasando en algún sector, en alguna familia y a veces considera que debe manifestarse a través de estas apariciones. Y cuando una madre se manifiesta es porque espera la conversión de sus hijos”, explicó en enero a Cotopaxi Noticias.

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A criterio de Mise, por ejemplo, en Saquisilí, el individualismo, el egoísmo, el materialismo y el consumismo son algunas causas que necesitan desterrarse de la vida cotidiana, para que las personas transformen sus vidas en armonía.

Lo narrado por Nataly Guilcaguano ocurrió la última semana de enero, ocho días antes de la principal eucaristía de la fiesta anual que ofrece Saquisilí a su patrona, la Virgen de El Quinche.

Como todos los años, el viernes había llegado a su casa de Latacunga la imagen que suele permanecer en la iglesia del barrio San Juan de Bellavista, de Saquisilí. Luego de la novena, Nataly afirma que su hijo la alertó sobre las lágrimas en el rostro de la virgen. Señala que ella y su familia lo constataron pero que no lograban asimilarlo.

Y el domingo en la noche, su hijo la alertó nuevamente. Esta vez las lágrimas también brotaron, según afirman, en la mejilla del niño que la imagen de la virgen lleva en sus manos. Fue entonces cuando Nataly y sus padres decidieron visitar el lunes al sacerdote y relatarle lo ocurrido.

Fue recién delante del sacerdote, que Raúl Guilcahuano se enteró que su hija estaba enferma de cáncer. Por ello, cree que la virgen se manifestó para anunciar el milagro de que la salvará. Nataly también narró que en su hogar había discrepancias con su esposo está segura que la madre de Jesús lloró sangre como muestra de tristeza.

A los saquisilenses los identifica, entre otros rasgos, su vocación por el comercio, pero sobretodo su fe a la Virgen de El Quinche. Los devotos aseguran que esa imagen tiene comportamientos distintos dependiendo del lugar a donde sea llevada.

Esta vez la atención se centró en el barrio San Juan  de Bellavista, denominado así en honor al primer patrono religioso de Saquisilí (antes que la Virgen de El Quinche) y asentado en un mirador desde donde se observa a la ciudad, pero unos días antes también fue noticia la afirmación de que se observó siluetas de la virgen en la pared de una loma de Chilla Grande, comunidad de la parroquia Canchagua.

Según algunos moradores, las siluetas de la Virgen Dolorosa, Virgen de El Quinche, Virgen de Guadalupe y otras, aparecieron en el talud (pared) de una loma que fue abierta por tractores al filo de una quebrada como parte de los trabajos para ensanchar la vía que une a Canchagua con Isinliví, en Sigchos.

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