Martes, noviembre 21, 2017
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La dama de velo blanco de la calle Oriente

LATACUNGA URBANA (F) | Cuentan los vecinos más “antigüitos” del lindo barrio que hace aproximadamente 60 o quizá 70 años ocurrió algo sorprendente en la calle Oriente, acontecimiento que pronto fue conocido por todos.

Por: Pedro Martín Villamarín Espinel para Cotopaxinoticias.com (F)

Latacunga (Cotopaxi).  Ilustran, que al parecer era un día casi normal como a diario, de pronto y junto con el alba se escuchó un grito fortísimo y el día ya no fue normal, ya que estremeció a todos los de la cuadra. De repente, las luces de cada casa se encendían una por una, todos sacados la cabeza por sus ventanales no sabían qué pasaba.

Aguerridos y más que curiosos salieron todos los vecinos a ver qué mismo fue ese gran grito que se juntó con la amanecida. El chillido era proveniente del garaje de los vecinos Caizas. Entonces allá se dirigieron todos, y vaya sorpresa alguien estuvo ahí.

Se trataba de don “BENEDICTO”. todo él con los nervios de punta, estupefacto, con un color blanquecino.

Todos a una voz le preguntaron “Qué le pasó vecino “BENEDICTO”, que le pasó”.

Para ello ya llegó su señora esposa e hijos mayores y “macho macho” empezó a contar lo acontecido.

Según don “BENEDICTO” contaba, tipo dos a tres de la mañana salía a laborar el vecinito, lo raro era que en el garaje de los vecinos Caiza siempre se confundía con la niebla una mujer, al parecer muy pero muy bella, pero no se podía ver bien porque estaba obscuro.

Y ese aparecimiento era diario, pero don “BENEDICTO” nunca intentó acercarse a la mujer hasta aquel día que resuelto se le presentó, la mujer ya tenía un velo. Según a su juicio parecía una reina de aquellas películas, con su cabellera rubia y todo.

La miró a sus intrigantes ojos y le dijo “quien es usted señorita y porque me sigue”, interrogante que no fue respondida, ya que ella solo la miraba detrás de su velo, a lo cual don “BENEDICTO” se enfada y decide levantarle el velo para saber quién era.

Y nada más y nada menos era la dama tapada, y detrás de su velo estaba una calavera. Una calavera que casi causa su muerte. Todo él era un hombre de color papel y era como desmayado. Todos se quedaron como hipnotizados. Luego de un instante y ya reaccionando los vecinos iniciaron la búsqueda de aquella “mujer”, al parecer se había dirigido hacia el cementerio de San Sebas, pero nadie se atrevió a seguirla porque llegaban vientos como chillidos y el aire era pesado, y obscurecía más y más mientras querían seguirla.

Fue raro fue muy raro cuentan. Ahí nos dimos cuenta de qué se trataba aquel grito. Fue de ahí que provino aquel grito que sacudió al barrio y a sus familiares. Todos se pusieron a temblar y no era por el frio, sino de miedo. Poco a poco empezó a salir el sol y llegó la calma. Nadie supo el por qué de su aparición y por qué al vecino “Benedicto”. Desde ese día esto ya fue una historia más del lindo barrio.

One thought on “La dama de velo blanco de la calle Oriente

  1. Luis Vargas

    Esa historia es parecida a la de la loca viuda que me contaba mi difunto padre

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