Domingo, octubre 22, 2017
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El pudor puede llegar a convertirse en cómplice del cáncer a la mujer

#DíaDeLaMujer (I) |  El recelo o temor de las mujeres a desnudarse por completo para los exámenes clínicos o los celos de las parejas a que sus esposas o novias sean examinadas por un médico, son algunas de las causas por las que los cánceres de mama y de cuello uterino siguen siendo en Ecuador las más mortales enfermedades causadas por células cancerígenas.

Por: Redacción Cotopaxinoticias.com (I)

Latacunga (Cotopaxi). Esas conductas de tabús y machismo son evidentes en Cotopaxi y en el resto de la zona centro del país. Así lo reveló Janeth Lozada, médico que se dedica a la citología (estudio de células) en Solca Tungurahua. Reconoce, sin embargo, que la cultura ha mejorado en los últimos años debido a las campañas de prevención impulsadas por esa institución y el Ministerio de Salud Pública (MSP).

Aunque la hipertensión y las enfermedades clínicas son las que más causan la muerte de las ecuatorianas, las afecciones al útero y a las glándulas mamarias son las primeras causas de cáncer.

Por ello, las propias mujeres, sus parejas o sus padres deben estar atentos a las señales de alarma. La mujer debe acudir inmediatamente al médico cuando tenga sangrados, dolores en su bajo vientre o secreciones en sus genitales. Estar atentos permitirán un tratamiento oportuno.

No se debe esperar a esos síntomas para prevenir. Lozada explicó que a partir de la primera relación sexual, la mujer debe realizarse cada año la prueba de Papanicolau, para detectar cáncer de cuello uterino. La edad de mayor riesgo está entre los 35 y 64 años.

Para detectar un eventual cáncer de mama, se debe realizarse a los 40 años un eco mamario y luego una mamografía cada tres años, hasta llegar a los 45. Desde edad ese examen se lo debe repetir cada año.

“Estos exámenes previenen esas enfermedades y mantienen seguras a las mujeres, los riesgos permanecen controlados”.

Las jóvenes y adultas mayores también están expuestas a contraer estos cánceres, pero la posibilidad es mínima. en las primeras, pueden tratarse de tumores benignos.

Aunque las mujeres campesinas en edad de riesgo de cáncer pueden fallecer por desconocimiento y por no tener cerca un centro de salud especializado en la detección de esas enfermedades, no hay mayor diferencia con las citadinas, según aseveró la médico de Solca. Detalló que pese a las campañas de exámenes a bajo costo, la gente de las ciudades no suele acudir en su mayoría.

Una de esas campañas se efectuó la mañana de este martes, 7 de marzo de 2017, en las instalaciones del Patronato Provincial de Cotopaxi, en Latacunga. También se realizaron exámenes para detectar enfermedades de la tiroides y de próstata.

“Los exámenes no son complicados, duran alrededor de cinco minutos por persona en la toma de muestras de sangre o Papanicolau, según el caso. Para la prueba del cuello uterino, la mujer debe venir en ayunas, no haber tenido relaciones sexuales la noche anterior y no haberse colocado óvulos o cremas vaginales una semana antes. Hemos atendido alrededor de 70 personas”, dijo Lozada a las 12:00.

El examen de Papanicolau cuesta USD 6; tres pruebas de tiroides, USD 13.50; y el de próstata, USD 11. “Son precios regentados por el tarifario nacional del MSP, mucho menores que un laboratorio privado y con altos estándares de calidad”.

El hospital de Solca (Socieda de Lucha Contra el Cáncer) de Ambato es una alternativa para descentralizar los tratamientos. En el de Quito hay congestión y no todos conocen que en Tungurahua también existe el servicio.

Solca Tungurahua está ubicado en el ingreso norte a Ambato, en Izamba, junto al aeropuerto de Chachoán. Allí atienden 20 médicos oncológicos, tres clínicos y tres ginecólogos, listos para atender urgencias. Cuenta con laboratorios para de citología, patología, clínico e imagenología (rayos X). Atiende a toda la zona centro del país.

Adicionalmente, Solca Tungurahua impulsa la atención en su unidad móvil. El camión recorre por los sitios más lejanos de las provincias de Cotopaxi, Tungurahua, Pastaza, Chimborazo, Bolívar. Se realiza los exámenes a los pacientes y a quienes se les detecte sospecha de cáncer se les facilita turnos para que sean atendidos oportunamente con médicos especialistas en Ambato.

La atención en la unidad móvil es coordinada con los patronatos municipales y provinciales a través de las trabajadoras sociales. En el caso de cantones lejanos como Sigchos, la unidad móvil regresa a los 15 días de haber efectuado los exámenes, llevando a los médicos especialistas, para que traten a los pacientes en la propia localidad. Aquello es posible en este cantón cotopaxense, porque instituciones privadas, como una cooperativa de ahorro, ayudan en la convocatoria y movilización de la gente desde las comunidades, según señaló Janeth Lozano.

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