Domingo, junio 25, 2017
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El bombero Marco Llamba lloró luego de rescatar del terremoto a una niña sin vida

LATACUNGA (I) | La exposición “Sismo Gráfica”, inaugurada este lunes, 15 de mayo de 2017, en el segundo piso del colegio Vicente León del centro de la ciudad de Latacunga, y que se mantendrá hasta el viernes, de 09:00 a 17:00, deja múltiples lecciones, especialmente para las nuevas generaciones, a criterio de su autor.

Por: Redacción Cotopaxinoticias.com (I)

Latacunga (Cotopaxi). La muestra es una iniciativa conjunta de Diego Paredes y del Cuerpo de Bomberos de Latacunga. El fotoperiodista acompañó a los casacas rojas a las labores de rescate en Pedernales y otras zonas de Manabí durante la tragedia del 16 de abril de 2016.

Buscan que la gente vea de cerca la realidad que se vivió esos días en las zonas afectadas y que conozca a fondo el trabajo de los rescatistas de Bomberos y otras instituciones que realizan en este tipo de tragedias. Además, generar conciencia en la población sobre la importancia de prepararse para enfrentar desastres naturales. El personal que estuvo en Manabí estará en la sala de la exposición para capacitar a los visitantes y narrar sus vivencias.

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Diego Paredes se preocupó de buscar el lado humano de los rescatistas. “Aunque se piense que son de acero, no lo son, también se quebrantan con el dolor de las familias de las víctimas”. Captó escenas que no salen en los medios de comunicación, que esos días concentran la atención en otros aspectos.

Fotografiar no resultó fácil, le costó decidir en qué momento disparar el flash, para no invadir la privacidad de las personas. El cabo Marco Llamba, del Cuerpo de Bomberos de Laatcunga, lloró luego de sacar en sus brazos a una niña sin vida de debajo de los pesados escombros; fue uno de los primeros cuerpos en ser rescatado.

La sala está dividida en cuatro secciones, la más grande es la de fotografías de Bomberos de Latacunga. Hay una sobre edificaciones derrumbadas, otra sobre los damnificados y una sobre otros organismos de socorro. Los casacas rojas latacungueños también exhiben los equipos y las herramientas que utilizaron en Manabí.

Son 80 fotografías en blanco y negro, porque ese contraste logra un mayor impacto del mensaje y al mismo tiempo reduce las escenas fuertes.

Diego Paredes narra que lo que más le impresionó positivamente fue que los damnificados, pese a ser ellos quienes necesitaban ayuda urgente, se preocupaban de brindarles a los socorristas agua, sombra y alimentos en gratitud por buscar a sus parientes, por ayudarles a mantener la esperanza de poder encontrarlos con vida. Retribuían solidaridad con solidaridad.

Lo más difícil para este fotoperiodista latacungueño fue decidir por dónde empezar a fotografiar, había una avalancha de imágenes. Empezó con un adulto mayor que buscaba a un familiar debajo de las paredes de un hotel en Pedernales. “Hay muchas historias que quedaron sin contarse”.

A Diego Paredes le preocupa que en Latacunga la gente se haya preparado cuando se reactivó el Cotopaxi, en agosto de 2015, pero que se haya despreocupado luego que el volcán se calmó. Y resalta que es necesaria la preparación porque su generación, la población millennial (joven), no ha vivido un desastre natural y por tanto no entiende la real magnitud de una tragedia de este tipo. Sostiene que la organización de la comunidad y el respeto a las indicaciones de los organismos de socorro son claves durante una emergencia: “algunos intentan salvar lo material y arriesgan su vida”.

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