Miércoles, julio 26, 2017
Inicio > Destacado > Conoce los nuevos rubros que debes pagar en esta laguna
DestacadoRefugio

Conoce los nuevos rubros que debes pagar en esta laguna

COTOPAXI (I) | Los dirigentes de la Asociación Lago Verde Quilotoa ahora cobran USD 4 por el parqueadero y cuidado de autos y camionetas, 5 a las furgonetas y 10 a los buses. Los indígenas recibirán asesoramiento de los funcionarios para que accedan a créditos. Afirman que la prohibición de cobrar el ingreso de los turistas los ha desfinanciado y que por tanto han tenido que suspender actividades y optimizar el personal.

Por: Fabián Maisanche

Tomado de Diario El Comercio (I)

Pujilí (Cotopaxi). La eliminación del cobro de USD 2 por turista para ingresar a la laguna del Quilotoa, en Cotopaxi, provoca incertidumbre entre los 250 socios de la Asociación Lago Verde Quilotoa y los 26 trabajadores.

Este grupo de indígenas brinda los servicios del segundo destino con mayor atracción turística de Cotopaxi después del Parque Nacional. El cobro se inició en noviembre de 1998, pero finalizó el 11 de enero pasado.

Ese día, los dirigentes de la Asociación y los funcionarios del Ministerio de Turismo y Ambiente, el Servicio de Gestión Inmobiliaria del Sector Público y la Policía Nacional firmaron un acuerdo para no cobrar el ingreso a los turistas.

Pero en el convenio se estableció que los visitantes deberán cancelar por los servicios de parqueadero, cuidado de los autos y el uso de las baterías sanitarias. Además, se ofreció capacitar a los indígenas para mejorar la calidad de los servicios de alimentación, guía turística, entre otros.

Según la Asociación Lago Verde Quilotoa, en el 2015 ingresaron 90 000 turistas y en el 2016 fueron 100 300 personas.

Cada mes recaudaban un promedio de USD 12 000, pero tras el convenio no saben cuánto van a recaudar y si les alcanzará para financiar la entrega de su servicio.

Con los USD 12 000 se pagaban los sueldos de 26 trabajadores que dan mantenimiento a dos kilómetros del sendero entre la orilla de la laguna y el filo del cráter, los siete kilómetros de la vía Zumbahua – Quilotoa, la atención en la galería y el restaurante comunitario.

En este espacio se comercializan vestimenta de lana de borrego y alpaca, las máscaras de Tigua y artesanías elaboradas por las mujeres del sector.

También cubrían los pagos por las tres estaciones de bombeo del líquido vital desde el río Toachi hasta la laguna, el servicio eléctrico, gastos administrativos y ayuda a las personas de la tercera edad y con discapacidad de la comunidad.

“El mes pasado alcanzamos a cubrir con las justas el pago de los sueldos de los empleados que son parte de la comunidad. Creo que alcanzaremos a cubrir febrero con un poco de ahorros que tenemos, pero algunos rubros se dejarán pendientes y no descartamos reducir personal”, dijo César Cuchiparte, presidente de la asociación. Una de las medidas adoptadas por falta de dinero fue suspender los eventos culturales y deportivos para el feriado de Carnaval.

Ellos organizaban dos competencias atléticas, juegos ancestrales, shows artísticos, eventos gastronómicos y el ritual del Pawkar Raymi o Fiesta del Florecimiento en la plaza del complejo recreacional.

La festividad se organizaba con USD 15 000. Jaime Salazar, coordinador de la Asociación, indicó que no tienen recursos para comprar los premios, pagar a los artistas, equipo de amplificación, alimentación a los invitados, entre otros gastos.

Hermelinda Latacunga, trabajadora de la Asociación, es escéptica de que el convenio firmado entre sus compañeros y las autoridades se cumpla. La joven, de 17 años, recuerda que en el 2012 y 2013 ya se prohibió el cobro del ingreso, pero las autoridades no cumplieron los convenios.

Latacunga, con la ayuda de cuatro indígenas, retiran el excremento de las acémilas. Los animales son utilizados por los socios para trasladar a los turistas desde la playa hasta el ingreso de la laguna.

El ascenso en mula tiene un costo de USD 10. Latacunga explicó que los dirigentes resolvieron que solo dos personas limpiaran e hicieran el mantenimiento del sendero desde el sábado pasado. “Los cuatro compañeros nos dividíamos y lo hacíamos cada hora. Pero ahora estamos dos personas y tenemos que recorrer de manera constante y eso nos está desgastando”.

Héctor Reyna, coordinador Zonal del Ministerio de Turismo, indicó que los rubros que obtenían no se verán afectados al regular otros servicios privados. El funcionario aseguró que la asociación recibirá un porcentaje de los viajes en mulas, el ascenso con guías por senderos privados, restaurantes y otros servicios.

“El miércoles nos reuniremos para explicarles los resultados que hemos tenido en la regulación de los servicios. También solicitaremos los nombres de los chicos que van a capacitarse en fotografía”.

Foto: Hermelinda Latacunga recoge los desechos de los animales, que luego se usan como abono para las plantas. Fabián Maisanche / EL COMERCIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *