Sábado, noviembre 18, 2017
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Antes y Ahora

ECUADOR (O) | A lo largo de la historia de América Latina los procesos que implican la elección de representantes a las diferentes magistraturas del Estado siempre han sido observados por generar una suerte de suspicacias entre el pueblo y sus autoridades con respecto a los resultados finales de dichos procesos, esto no es nuevo, pasaba antes y pasa ahora.

Por: Byron Quelal, columnista invitado (O)

Antes de una elección, las autoridades electorales se esmeraban por brindar confianza a los votantes, perseveraban  por contarnos que “las elecciones son la representación máxima de la democracia”, como que la elección de autoridades representara la panacea democrática de cualquier Estado, olvidando que para que una democracia resulte saludable necesita de la participación activa del ciudadano en todos los ámbitos de la gobernabilidad, ahora ese esfuerzo sigue intacto, quedando así como un esfuerzo lejano de concretarlo.

Antes, los candidatos se atacaban unos a otros, la prensa, la radio y la televisión representaban los escenarios ideales para una confrontación, no de ideas, (exceptuando claramente alguno que otro debate) sino de acusaciones burdas, odiosidades y descréditos entre los participantes políticos y la población (simpatizantes de los candidatos), ahora las denominadas “redes sociales” se configuran como el foro natural de las contiendas “doctrinarias políticas”, claro que de esto último la mayoría confortaciones no tienen nada.

Antes, las informaciones acerca de un proceso electoral reflejaban la precaria situación del sistema electoral que regía en  ese entonces, las noticas de un presunto fraude, o de algún problema de carácter electoral no cesaban, ahora la realidad no ha cambiado, las noticias no han cambiado, el político no ha cambiado y el ciudadano tampoco.

Ahora después de enfrentar un proceso electoral el ciudadano debe con antelación participar en la vida institucional del Estado, pues lo que tiene que cambiar es la empatía de los votantes para con el proceso de elección, nada logra estimado lector alejándose del empoderamiento de la democracia, recuerde que en el sistema actual usted es el actor político fundamental, entonces asuma su rol.

Ilustración tomada de Internet

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